
Puntos
a resolver antes de la Boda

Cuando tu novio te dijo ¿Te quieres casar
conmigo? Armó con anterioridad toda una
sorpresa y tú con los ojos llenos de
lágrimas y un nudo en la garganta dijiste
Sí. Y en este momento se va acercando el
gran día. Es el momento perfecto para
resolver una serie de puntos importantes,
antes de llegar al altar.
“Antes de casarte todo es perfecto y hermoso. Los dos están
emocionados y felices. Los primeros meses hasta el medio año
todo es como una ‘cruda felicidad’ que se puede prolongar hasta
el año de casados”. Esto dicho por expertos.
Pero en algún momento se darán cuenta de la realidad y no todo
es tan perfecto y hermoso, es ahí donde empiezan a surgir las
diferencias, estas desaniman y alejan a la pareja. Para q esto
no ocurra lo mejor que puede hacer la pareja es hablar, ser
sinceros acerca de las diferencias que a lo mejor en un futuro
generen un problema.
¿Convivir un tiempo los dos solos es vital?
Cuando comienza la relación siempre quieren estar juntos. No se
aguantan las ganas de verse y varias veces prefieren salir los
dos solos que salir con los amigos. Pero hay que tener en cuenta
que los amigos son básicos para el bienestar emocional de una
persona. No es bueno ni tampoco necesario estar con tu pareja
las 24 horas del día, eso puede desgastar la relación, sofocarla
y tensarla.
Es
bueno compartir tiempo con los amigos cada quien por separado,
es decir la esposa puede pasar tiempo con sus amigas y el esposo
con sus amigos. Hagan amistades con lazos fuertes y que la
calidad de tiempo que pasen con esas amistades sea excelente.
Antes de casarse hable sobre como hacer equitativos los tiempos
con los amigos y con la pareja (es importante que salgan como
pareja) no desechen la posibilidad de salir cada quien por su
lado. Por ejemplo cuando te reúnas con tus amigas te van a hacer
recordar lo mucho que quieres y extrañas a tu esposo.
¿Deseamos ser papás?
Este tema es importante pues puede que no de los dos quiera
tener una gran familia pero el otro no esta seguro de querer
tener hijos, esto es un tema que es necesario discutir. El hacer
el intento de convencer al otro puede llegar a ser complicado y
además llega a lastimar a los involucrados. No hay que pensar en
“con el tiempo va a cambiar de parecer”. Se debe hablar todo lo
necesario y llegar al fondo del asunto, además de decidir lo
fundamental de tener hijos o no tenerlos. Cada quien piensa y
tiene su opinión sea cual sea. Traten de hablarlo antes de la
boda, pues si el caso es que tu deseas ser madre y el no,
deberías replantear tu relación.
¿Tener una sola cuenta de banco?
El
dinero divide a muchas parejas. Y muchas veces uno de los
esposos no sabe cuanto dinero gana su pareja porque la
comunicación en ese aspecto no existe.
Una cuenta mancomunada es una buena opción para mantener entre
los dos los gastos de la casa. De ahí se puede pagar
mantenimiento, comida, servicios y hasta unas vacaciones. Cada
uno puede contar también con su cuenta independiente mientras se
comprometan a lo que se refiere a la vida diaria. La
comunicación es la base de una relación.
¿Cómo vamos a dividir el trabajo de la casa?
De
las quejas más frecuentes de las recién casadas es que ellas al
igual que sus esposos trabajan todo el día pero al llegar a la
casa ellas tienen que resolver cosas como hacer la comida, ir al
supermercado, pagar las cuentas y hacer la limpieza.
Repártanse las tareas de la casa como quien va a hacer las
compras hasta quien hará la comida o quien administrará las
cuentas. Así equilibrarán sus trabajos y se sentirán satisfechos
de contribuir, aunque no diariamente, sabrán que esperar uno del
otro.
¿Quiero a tu familia sin condiciones?
Dos personas son completamente distintas, por lo tanto los
familiares entre sí lo serán a un más y eso constantemente
genera conflictos. Digamos, si tu esposo es muy allegado a su
mamá, y ella quiere algo lo que sea, siempre va a hacer lo
posible por conseguírselo, incluso quitándote la prioridad a ti
como esposa. Por otro lado es difícil que tu como esposa le
comentes cosas a tu mamá que no le comentes a el.
Cuando te casas con el, el se une a ti. No necesariamente las
familias tienen que ser amigas entre sí. Deben tener una
relación cordial con sus respectivas familias políticas, este es
un tema de constante discusión depende de la situación de cada
familia. Las cosas se hablan por el bien de los dos.