
La fecha de tu boda
Elegir
la fecha más adecuada para la boda no siempre es fácil. No sólo
va a depender de nuestros gustos, preferencias, o incluso
supersticiones, sino también de multitud de otros factores sobre
los que podemos o no tener control.
En la mayor
parte de los casos los novios prefieren evitar los meses más
duros del invierno, por ejemplo enero o febrero, a causa del
frio y las escasas horas de sol. Un ambiente frió y lluvioso
complicará la organización al tiempo que supondrá un riesgo para
la integridad del vestido de novia, así como de su maquillaje y
peinado. Eso sí, precisamente se puede buscar la originalidad
organizando la boda en invierno, incluso en la nieve, al tiempo
que nos va a resultar mucho más económico pues es la temporada
baja en este tipo de eventos. En cualquier caso primavera y
verano son las fechas elegidas con mayor frecuencia.
Otro factor a
tener en cuenta al elegir las fechas para el enlace es la
disponibilidad del lugar donde deba celebrarse la boda.
Numerosas iglesias o templos especialmente destacados pueden
tener largas listas de espera de meses o incluso años. Algo
similar, aunque en menor medida, ocurre con los restaurantes y
salones donde se debe celebrar el banquete y la fiesta. Si
realmente deseamos celebrar la boda en un lugar concreto y
solicitado, podemos encontrarnos con que la fecha vendrá marcada
precisamente por su disponibilidad, y no por nuestros planes.
Finalmente, un
factor sobre el que conviene pensar y que en no pocas ocasiones
es pasado por alto, es la disponibilidad de los invitados. Si el
número de invitados es reducido podremos tratar de ajustar las
fechas de forma que sean lo más aceptables posibles para todos y
causen el menor trastorno posible. Sobre todo si hay invitados
que deban venir de lejos, o tengan una reducida disponibilidad.
<- Volver a mas artículos
detalles al organizar mi
boda,
organizador
de boda