
Problemas sexuales durante
en primer año
Es
natural que durante el primer año juntos tengan algunos
problemas o diferencias, pero debes estar muy alerta para
percatarte a tiempo y darles una pronta solución.
Seguramente amos se conocen tan bien como la palma de su mano,
saben las preferencias del otro en cuanto a comida, música,
colores, lugares para vacacionar, etc. Sin embargo, aun así su
convivencia sexual cambiará una vez casados. Y no es con afán de
espantarte más bien nuestro objetivo es prepararte ante la
verdadera vida de pareja porque no todo es color de rosa:
discutirán más seguido que cuando eran novios, se esforzarán por
mantener las cosas bien entre ustedes y, tal vez, y lo más
importante de todo, estarán continuamente retándose en que sus
encuentros sexuales sean una prioridad, a pesar de sus horarios,
actividades sociales y rutinarias en la noche, cuando se vuelven
a reunir a término de cada día y se sientan a ver la TV, a cenar
y a platicar de sus trabajos. Pero ¿cuándo y cómo descubrir que
existen situaciones sexuales a resolver entre ustedes? Éstos son
los principales problemas de las parejas en su primer año de
casados, descúbrelos y dales solución inmediata.
EL PILOTO AUTOMÁTICO SEXUAL
Aunque se amen, entreguen y acepten tal como son, seguramente
durante su matrimonio llegarán a pesar que les hace falta una
chispa diferente a sus encuentros íntimos, aquella que al
principio de su relación les hacía sentir mariposas en el
estómago o les hacía ver estos episodios como una travesura o
una aventura y los unía más. En lugar de que la vida sexual de
una pareja de casados tenga distintos sabores, texturas, formas
y sea como un paquete lleno de variedades, la rutina comienza y
emplean las mismas posiciones, dicen las mismas cosas, terminan
y ya no se quedan en la cama platicando de cualquier cosa o
analizando las sensaciones vividas de lo que acaba de suceder;
sino más bien, se paran, se visten y continúan con sus
actividades, sin más ni más, como si prendieran el piloto
automático se sexo.
Solución: no planees los encuentros, en cambio añade
ingredientes nuevos a la relación sexual. Por ejemplo, sin
importar el día prepara una cena en casa, ambienta el espacio
con luz tenue, velas y música suave. Al término, sedúcelo como a
él le gusta, dale un rico masaje y luego cambien de papeles;
intenten nuevas posiciones, técnicas, compren juguetes sexuales
o videos; créenos, seguro les cambiará el panorama. También
pueden irse de pinta a algún lugar romántico como una cabaña, un
cuarto de hotel con alberca o simplemente quedarse en casa y
disfrutar de su día libre haciendo cosas juntos y teniendo uno o
varios encuentros íntimos en diferentes espacios del hogar sin
que nadie los moleste.
UNO QUIERE MÁS SEXO QUE EL OTRO
El manejo de las diferencias sexuales pueden ser un problema
desde el comienzo de su matrimonio. Nunca falta que alguno de
ustedes quiera tener encuentros todos los días de la semana,
mientras que el otro no está de humor o tiene otras cosas en
mente, como preocupaciones del trabajo, la casa, los compromisos,
etc. Muchas veces la persona insatisfecha se siente infeliz y
alejada de la relación, lo cual también hace infeliz al otro.
Solución: está bien no hacer algo que no se desea, pero no se
debe dar un “no” rotundo sin dar otras alternativas, aunque sea
un abrazo o un beso apasionado. El decir no al sexo, no quiere
decir que no tengan un poco de intimidad. Otra opción sería
pedir unos minutos para relajarse, pensar en las cuestiones que
ocupen tu mente o la suya, y una vez dejadas aquellas cosas a un
lado, pueden comenzar acariciándose y reactivando el ánimo
sexual; si de plano alguno no se puede concentrar y no desea
tener relaciones, deberán entenderlo y como habíamos dicho antes
ofrecer otras opciones de intimidad como por ejemplo un
maravilloso momento de caricias, besos y abrazos.
Espera más sobre este tema la próxima semana…
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