
Ceremonia de Boda
Ceremonia

El momento del Sí, quiero es sin duda el más emocionante de toda
la ceremonia matrimonial. Existen muchas fórmulas, aunque hay
tres que son las más comunes y que son las que os presentamos a
continuación. Desde el Sí quiero para los más tímidos, hasta el
formato más largo. ¡La elección es suya!
La ceremonia comienza cuando el párroco da la bienvenida a los
novios y acompañantes. La pareja también pueden dirigirse a los
allí reunidos para, por ejemplo, agradecerles su asistencia.
Podéis celebrar el matrimonio con o sin consagración. El modelo
que os presentamos es con celebración de eucaristía incluido.
Liturgia de la palabra
Los contrayentes eligen una, dos o tres lecturas de la Biblia
para hacer presente la palabra de Dios. Los encargados de
leerlas ante los invitados suelen ser personas muy cercanas a la
pareja y se hacen una detrás de otra.
[Incluir lecturas interesantes para los novios]
Homilía
Es el momento en el que el sacerdote o párroco explica a los
allí reunidos el sentido y significado de las lecturas
escogidas.
Celebración del sacramento del matrimonio
Tras una breve introducción, el párroco pregunta a los novios si
van a casarse libremente, con el objetivo de hacerse mutuamente
felices y de vivir bajo los mandamientos de Dios. Después tiene
lugar el consentimiento.
Los novios pueden optar por una de las tres fórmulas aceptadas
para dar el sí. En los tres casos, unen su mano derecha y dicen:
1. Primera:
Novio:
“Yo, Juan, te quiero a ti, Leticia, como esposa y me entrego a
ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la
salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida”.
Novia: “Yo, Leticia, te quiero a ti, Juan, como esposo y
me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las
penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi
vida.
2.
Segunda:
Novio:
“Leticia, ¿quieres ser mi mujer?”
Novia: “Sí, quiero”
Novia: “Juan, ¿quieres ser mi marido?”
Novio: “Sí, quiero”.
Novio: “Leticia, yo te recibo como esposa y prometo
amarte fielmente durante toda mi vida”.
Novia: “Juan, yo te recibo como esposo y prometo amarte
fielmente durante toda mi vida”.
3. Tercera:
Sacerdote:
“Juan, ¿quieres recibir a Leticia como esposa, y prometes serle
fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la
enfermedad, y, así, amarle y respetarla todos los días de tu
vida?”.
Novio: "Sí, quiero".
Sacerdote: “Leticia, ¿quieres recibir a Juan como esposo,
y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la
salud y en la enfermedad, y, así, amarla y respetarla todos los
días de tu vida?”.
Novia: “Sí, quiero”.
Sacerdote: “El Señor, que hizo nacer entre vosotros el
amor, confirme este consentimiento mutuo, que habéis manifestado
ante la iglesia. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el
hombre”.
Cuando los novios han dado ya su consentimiento para unirse en
matrimonio, se colocan el uno al otro las alianzas. Las
palabras que se dicen durante el acto son:
Sacerdote: “El Señor bendiga estos anillos que van a
entregarse uno al otro en señal de amor y de fidelidad”.
Novio: “Leticia, recibe esta alianza en señal de mi amor
y fidelidad a ti”.
Novia: “Juan, recibe esta alianza en señal de mi amor y
fidelidad a ti”.
Si lo desean, pueden realizar
la entrega de las arras como símbolo de los bienes
que van a compartir"
Si lo desean, pueden realizar la entrega de las arras
como símbolo de los bienes que vais a compartir
Sacerdote: “Bendice estas arras, que pone Juan en manos
de Leticia y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes”.
Novio: (toma las arras y las entrega a la novia):
“Leticia, recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios
y signo de los bienes que vamos a compartir”.
Novia (toma las arras y las entrega al novio): “Juan,
recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo
de los bienes que vamos a compartir”.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Tras la celebración del matrimonio, el celebrante y los reunidos
piden además de por el nuevo matrimonio, por los fallecidos y
por los necesitados.
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