¿Cómo llegar firmes y decididos al altar?
Se trata de un tema que puede pasar desapercibido, pero es
sin duda algo importante, pues ese día, vuestros nervios
pueden jugaros una mala pasada durante el recorrido entre la
entrada de la Iglesia y el altar.
A continuación te damos unos pequeños consejos que te
vendrán muy bien para llegar como una auténtica reina al
altar, donde tu novio te espera sin apartar su mirada de ti:
Si hay escaleras, písalas con todo el pie para no
perder el equilibrio y dar sensación de elegancia.
Ladea el cuerpo ligeramente para ver dónde pisas y
para moverte con naturalidad y soltura.
De camino al altar: realza tu belleza y elegancia
mediante tu forma de andar, así como tu vestido y la forma y
movimiento del mismo: no des pasos ni muy cortos ni muy
largos. Cruza ligeramente las piernas dejando las puntas de
los pies un poco hacia fuera. Mantén la espalda erguida y
los brazos semiflexionados. Sujeta el ramo por encima de la
cadera.
Durante la ceremonia, siéntate de tal manera que el
vestido no se arrugue y se desluzca. Mantén la espalda
erguida y en ángulo recto con las piernas. Pon las manos
sobre las rodillas, juntas pero no cruzadas.
Intenta que tus invitados no les tiren ni arroz ni
pétalos de rosa ni nada por el estilo cuando salgas de
la Iglesia; a veces el suelo de la misma es resbaladizo, y
lo que les tiren ¡puede provocarles una peligrosa y
aparatosa caída!