
Mantener peso para mi boda
Belleza
A
pesar de que para muchas novias el acercamiento a la fecha de la
boda significa un motivo de nervios y por ende generalmente la
pérdida de peso. Pero no todas las novias elaboran esos nervios
de la misma manera, para algunas personas estar nerviosos se
traduce en una apertura de apetito y la tendencia a aumentar
unos kilos. Pero lo importante es no sólo cuidar tu silueta
antes de la boda sino que debes cuidarte durante la fiesta y
también en la luna de miel. Tú no quieres volver de tu luna de
miel con más kilos para comenzar tu vida de matrimonio
sintiéndote algo gordita, por lo tanto deberás intentar seguir
algunos consejos que te ayudarán a disfrutar sin excederte.
Si estás entre aquel grupo de personas que suelen bajar de peso
durante los preparativos no tienes problemas, siempre y cuando
ese descenso de peso no pase de los límites de lo normal. Para
quienes sí deberán cuidar la ingesta podemos darles algunos
pequeños consejos de gran utilidad.
Ante todo debemos tener en cuenta que la mejor prevención
durante los preparativos es realizar todo lo que concierne a la
organización de la boda con suficiente tiempo para no propiciar
situaciones de tensión innecesarias. Los preparativos de la boda
son ya de por sí un motivo para estar nerviosos, pero si le
agregamos problemas de desorganización o problemas no resueltos
hasta último momento, estaremos dando motivos para potenciar
nuestra tendencia de aumentar de peso. Es importante también
considerar la posibilidad de iniciar una dieta que aunque no sea
exigente sí pueda darnos un marco de contención que nos ayude a
mantener una conducta alimenticia durante los meses que
anteceden a la boda.
Cuando solicites el servicio de catering para la fiesta de tu
boda puedes darte una ayudita solicitando que incluyan algunos
platos light con lo cual podrás minimizar los efectos de la
cantidad. Pero también es importante cuidar la cantidad de
alcohol que se ingiere. Lo mejor será que te reserves la ingesta
de alcohol para el brindis y a lo sumo una copa de vino
acompañando el plato que comas. El resto de la noche lo ideal
será que bebas agua mineral, con lo cual además lograrás
sentirte mejor durante la noche de bodas y al día siguiente te
despertarás sin resacas ni dolores de cabeza.
Si luego de pasar estas dos grandes pruebas quieres continuar
sin aumentar de peso, deberás preguntarte ¿Qué comeré durante mi
luna de miel? Pues ya sea la playa, la montaña o alguna gran
ciudad, todos los destinos que elijamos para nuestra luna de
miel, nos ofrecerán la posibilidad de tentarnos para comer de
todo y aumentar de peso. Ingerir 100 calorías más de lo que
nuestro cuerpo acostumbra a ingerir a diario implicará al cabo
de una semana un cambio en tu figura.
Ni bien te levantes por la mañana lo indicado es beber al menos
medio litro de agua en ayunas, con lo cual lograrás eliminar las
toxinas del día anterior y recibirás la dosis de hidratación
necesaria para comenzar el día.
La importancia de no saltar el desayuno es primordial para
mantener el cuerpo sin exceso de apetito durante el día. Es
mejor que hagas varias comidas al día con porciones pequeñas y
no solo dos con mucha hambre. Un par de tostadas con queso
descremado, café con Splenda, jugo natural o un yogur descremado
pueden ser una buena elección. Recuerda que es importante que no
pasen más de 6 horas entre comidas. Y no dejes de cuidar la
cantidad de agua que se recomienda por día, es decir no menos de
2 litros.
Tal vez hagas algún desarreglo en el almuerzo, y si eso ocurre
es importante que respetes las cantidades, siempre poca cantidad
y si puedes evitar los refrescos, aunque sean de dieta, mejor.
A la hora de cenar lo mejor es combinar proteína con verduras.
Preferentemente pollo o pescado con brócoli, ensalada de
lechugas y tomate, y siempre es recomendable que las verduras
estén cocidas al vapor. Trata de evitar la papa y la zanahoria
pues contienen alto grado de azúcares.
Ir al baño cada día es fundamental, no debes aguantarte pues eso
ocasiona inflamación del abdomen. Si eres de las personas que
tienen problemas para ir al baño cuando salen de vacaciones, es
recomendado que utilices algún laxante.
No diremos que no bebas vino, pues es tu luna de miel, sin
embargo deberías cuidar tanto la cantidad como la calidad del
mismo. Lo mejor sería no beber todos los días, y elegir un buen
vino para acompañar la comida principal. A la hora de elegir un
postre lo mejor es recurrir a ensaladas de fruta o yogur
descremado.
Si te tomas el trabajo de llevar un control de tus desarreglos
será mucho más fácil controlarlos. Si hoy hiciste un desarreglo,
lo mejor será abstenerse de cualquier otro desarreglo al día
siguiente.
Cuando te dé un ataque de antojo por comer algo “prohibido”
respira profundo y bébete primero un vaso de agua mineral.
Piénsalo dos veces y si aún así no puedes resistirte, ok, prueba
tan sólo un poquito y conténtate.
Si lo logras,
podrás volver a tu nuevo hogar matrimonial manteniendo el peso
que te hace sentir bien
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